La promesa de paz total del presidente Gustavo Petro se convirtió en un retrato de horror, muerte y terrorismo que sacude al país. El accionar de los fortalecidos grupos criminales revivió escenas que los colombianos quieren dejar atrás.En Antioquia, 13 policías fueron asesinados tras un ataque criminal de las disidencias de las Farc de alias Calarcá a un helicóptero que transportaba a uniformados para erradicar cultivos ilícitos.