El esperado segundo largometraje del santandereano Iván David Gaona es, sin dudas, una experiencia imperdible en el cine, un western en el Chicamocha que filmó hace casi cinco años junto a su grupo de trabajo y de confianza, en su región, y ahora ve la luz en las salas de cine del país, luego de pasos positivos por festivales de cine del mundo y de Colombia. Logra, esta película, y no es un logro menor, poner a pensar, enganchar y entretener.