El desempleo en Colombia representa una situación compleja para muchas personas porque no solo limita el acceso a ingresos estables, sino que afecta la calidad de vida, la salud mental y la posibilidad de proyectar un futuro con seguridad. En un país con alta informalidad laboral, quedarse sin empleo formal implica perder beneficios como salud, pensión o estabilidad económica, lo que obliga a muchas familias a recurrir a trabajos informales o precarios.