La inversión de Arabia Saudita en el deporte mundial va ligada a su Fondo de Inversión Pública (PIF), que con activos totales de unos 925.000 millones de dólares empezó a convertirse en un titán del deporte global. Uno de los gestos más simbólicos fue la adquisición del club inglés Newcastle United por aproximadamente 413 millones de dólares, una operación que no solo le devolvió la competitividad deportiva al equipo, sino que duplicó sus ingresos gracias a una gestión profesionalizada y al respaldo de patrocinios saudíes.